Ingredients to Avoid in Skincare

Ingredientes a evitar en el cuidado de la piel y el maquillaje: ¡mantenlo simple, mantenlo seguro!

Muy bien, probablemente hayas oído muchas veces: «¡lee las etiquetas!». Y aunque es un buen consejo, seamos realistas: cuando te quedas mirando la lista de 20 ingredientes de tu base de maquillaje favorita, es como si estuvieras leyendo en otro idioma. Es fácil sentirse abrumado. Pero no te preocupes. Estoy aquí para ayudarte a descubrir qué ingredientes deberías evitar de verdad y cuáles puedes ignorar sin problema (spoiler: no todo está en tu contra).

Vamos a ello y a desglosarlo de una forma que, con suerte, no te dé ganas de cerrar la pestaña y atracar Netflix. ¿Listo? ¡Empezamos!

1. Parabenos – Los conservantes ocultos

Qué son: Los parabenos son sustancias químicas que se utilizan para prolongar la vida útil de los productos. Aunque cumplen su función, existen investigaciones que sugieren que pueden alterar tus hormonas. Imagínalos como los invitados inoportunos de tu rutina de cuidado de la piel: están ahí sin que realmente se les necesite.

Ten cuidado con: Butilparabeno, metilparabeno, etilparabeno, propilparabeno (¡todos terminan en parabeno… ahí tienes la pista!)

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Una crema hidratante popular de farmacia como Olay Regenerist (algunas versiones) contiene parabenos.

Consejo: Si ves «sin parabenos» en la etiqueta, puedes estar tranquila. ¡Adelante, date el gusto con esa crema hidratante más segura!

2. Sulfatos – Los limpiadores agresivos

Qué son: Los sulfatos (laurilsulfato de sodio, o SLS) son detergentes que ayudan a crear una espuma agradable en champús y geles limpiadores faciales y corporales. Suenan muy espumosos e inofensivos, ¿verdad? Pero pueden eliminar los aceites naturales de la piel, dejándola seca e irritada.

Ten cuidado con: Laurilsulfato de sodio (SLS), laureth sulfato de sodio (SLES)

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: La pastilla de jabón Dove y el limpiador facial Neutrogena Deep Clean (algunas versiones) contienen sulfatos.

Consejo: Prueba a cambiar a versiones sin sulfatos si tienes la piel sensible o si tu piel está más seca que un desierto después de un largo invierno.

3. Fragancia – El misterioso «aroma» que quizá no sea tan dulce

Qué son: Ah, la fragancia: el ingrediente que hace que tus productos huelan de maravilla. Pero ¿sabes qué? También puede ser una causa oculta de irritación cutánea o incluso de reacciones alérgicas, especialmente en personas con piel sensible.

Ten cuidado con: «Fragancia» o «Perfume» indicados como un solo ingrediente. Es un término impreciso que puede englobar muchos tipos de sustancias químicas, algunas de las cuales pueden irritar la piel.

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Las lociones de Bath & Body Works (muchas tienen fragancias intensas) o incluso algunas bases de maquillaje de L’Oréal.

Consejo: Si prefieres tus productos sin aroma o eres propensa a los brotes y la irritación, busca en su lugar productos «sin fragancia» o «hipoalergénicos».

4. Formaldehído – Sí, ese mismo formaldehído

Qué es: El formaldehído suena a algo que encontrarías en un laboratorio científico, no en tu rutina de belleza, ¿verdad? Pues se utiliza en algunos cosméticos como conservante o desinfectante. Puede causar irritación cutánea y, en algunos casos, se ha relacionado con problemas de salud más graves.

Ten cuidado con: DMDM hidantoína, cuaternio-15, imidazolidinil urea, diazolidinil urea (básicamente, si suena a algo sacado del botiquín de un científico loco, ten cuidado).

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Algunas versiones de los champús Sally Hansen Hard as Nails o John Frieda pueden contener ingredientes que liberan formaldehído.

Consejo: Opta siempre que puedas por opciones más naturales o «libres de». ¡Tu piel te lo agradecerá!

5. Ftalatos – Los plastificantes que no necesitas

Qué son: Los ftalatos se utilizan para hacer que los productos sean más flexibles (¡hola, plásticos blandos!). También se encuentran en algunos productos de belleza para ayudar a que los aromas duren más. Pero las investigaciones demuestran que pueden alterar las hormonas; definitivamente no es algo que quieras aplicarte en la piel.

Ten cuidado con: Ftalato de dietilo (DEP), ftalato de dibutilo (DBP)

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Chanel No. 5 y muchos otros perfumes de larga duración pueden contener ftalatos.

Consejo: Si intentas evitar los ftalatos, elige marcas de belleza más naturales o «limpias» que sean conocidas por no contener estas sustancias químicas. Tu aroma será igual de encantador sin tanto drama.

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6. Talc – El «polvo de talco» de la polémica

Qué es: El talco es un mineral que se utiliza para absorber la humedad y mantener suaves productos como los polvos. Pero aquí está el problema: algunos talcos pueden estar contaminados con asbesto (sí, la sustancia cancerígena). ¡Qué horror!

Ten cuidado con: El talco, especialmente en polvos sueltos o coloretes.

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Algunas versiones antiguas del polvo para bebés Johnson’s (aunque la marca ha reformulado sus productos para evitar el asbesto) y muchos polvos faciales NYX.

Consejo: Busca polvos «sin talco» para mantener la frescura sin efectos secundarios aterradores.

7. Alcohol – El agente secante

Qué es: Algunos alcoholes son inofensivos (como los alcoholes grasos) y, de hecho, ayudan a hidratar la piel. Pero los malos, como el alcohol isopropílico, pueden resecar la piel y dejarla tirante e irritada. Es como usar papel de lija cuando lo que realmente necesitas es un toque delicado.

Ten cuidado con: Alcohol isopropílico, etanol, alcohol desnaturalizado.

Culpables habituales:

• Ejemplo de producto: Muchas lociones tónicas de Clinique (especialmente las etiquetadas como «refrescantes») contienen alcohol.

Consejo: Si usas lociones tónicas o sprays, asegúrate de evitar los alcoholes secantes; opta por versiones sin alcohol o lociones tónicas con ingredientes calmantes como el aloe.

Conclusión

Lo sé, es mucha información, pero te prometo que es más fácil de lo que parece una vez que te acostumbras a revisar las etiquetas. No todos los ingredientes que aparecen son los villanos; algunos son totalmente seguros. Pero si empiezas a evitar los ingredientes anteriores, estarás en el camino correcto para darle a tu piel el cuidado que se merece.

Así que, la próxima vez que vayas de compras, echa un vistazo rápido a la etiqueta. Tu piel te lo agradecerá y, oye, quizá hasta te sientas un poco como una detective del cuidado de la piel. Ahora sal y brilla… ¡sin remordimientos!

⚠️ Aviso legal

La información proporcionada en este blog tiene únicamente fines informativos y no pretende sustituir el asesoramiento médico profesional.

Las personas sometidas a tratamientos médicos, incluidos los de quimioterapia, o que conviven con afecciones de salud específicas deben consultar a un profesional sanitario cualificado antes de utilizar cualquier producto cosmético o natural, incluso cuando los ingredientes estén presentes en cantidades mínimas.

Lisa Noto Natural Cosmetics se compromete con la transparencia y con proporcionar información precisa y responsable a su comunidad.

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2 comentarios

Super article! C’est L’ABC de la beauté et surtout de la santé ! Et ça ce n’est pas rien!
Merci à vous de prendre le temps d’éduquer la population sur ce sujet qui est très difficile de s’y retrouver! Bonne continuité à toute l’équipe de Lisa Noto!

Carmen Proulx

J’ai beaucoup aimé votre article. Je l’ai trouvé très instructif et j’ai appris.
Merci ☺️

Christine Clavet

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